Los eugenistas y los inmigracionistas aunaron fuerzas para poner remedio a esta situación. El proyecto consistía en identificar a los individuos que eran débiles mentales -existía acuerdo en que los judíos eran en su mayor parte débiles mentales, pero también muchos extranjeros, así como los negros- e impedir su reproducción mediante el aislamiento en instituciones o la esterilización.
Como dijo Margaret Sanger, «acoger a los inútiles a costa de los buenos es una crueldad extrema... no hay mayor maldición para la posteridad que legarle una creciente población de imbéciles». Habló de la carga que representaba ocuparse de «este peso muerto de desechos humanos».
Estos puntos de vista fueron compartidos por muchos. H. G.Wells se opuso a los «enjambres mal preparados de ciudadanos inferiores». Theodore Roosevelt dijo que «la sociedad no debe permitir que los degenerados se reproduzcan». Luther Burtank:«No debe permitirse que los criminales ni los débiles se reproduzcan». George Bernard Shaw declaró que solo la eugenesia podía salvar a la humanidad.
Este movimiento contenía un manifiesto racismo, ejemplificado en textos como The Rising Tide o/ Color Against White World Supremacy, del autor estadounidense Lothrop Stoddard. Pero en su día el racismo se consideró un aspecto irrelevante del esfuerzo por alcanzar un maravilloso objetivo, la mejora de la especie humana en el futuro. Fue esta idea vanguardista la que atrajo a las mentes más liberales y progresistas de una generación. California fue uno de los veintinueve estados que aprobaron leyes autorizando la esterilización, pero resultó ser el más optimista y entusiasta: se practicaron más esterilizaciones en California que en ningún otro lugar de Estados Unidos.
La investigación eugenésica recibió financiación de la Fundación Carnegie y posteriormente de la Fundación Rockefeller. Esta última demostró tal entusiasmo que incluso después de trasladarse el centro de los esfuerzos eugenésicos a Alemania e implicar la muerte en la cámara de gas de los internos de los sanatorios mentales, siguió financiando a investigadores alemanes a muy alto nivel. (La fundación lo llevó en secreto, pero aún financiaba esa investigación en 1939, solo unos meses antes de desatarse la Segunda Guerra Mundial.) , Desde la década de los veinte, los eugenistas norteamericanos sintieron envidia porque los alemanes habían pasado a encabezar el movimiento. Los alemanes eran de un progresismo admirable.
Establecieron casas de aspecto corriente donde se llevaba e interrogaba uno por uno a los «deficientes mentales», antes de conducidos a una habitación trasera, que era, de hecho, una cámara de gas. Allí los gaseaban con monóxido de carbono, y sus cadáveres se eliminaban en un crematorio situado en la finca.
Con el tiempo, este programa se amplió a una vasta red de campos de concentración ubicados cerca de las líneas de ferrocarril, lo que permitió el eficaz transporte y sacrificio de diez millones de indeseables.
Después de la Segunda Guerra Mundial, nadie era eugenista, y nadie lo había sido. Los biógrafos de los personajes célebres y poderosos no se explayaron sobre la atracción ejercida por esta filosofía en sus biografiados, y en ocasiones ni siquiera lo mencionaban. La eugenesia dejó de ser tema en las aulas universitarias, aunque algunos sostienen que sus ideas siguen vigentes bajo una forma distinta.
Pero en retrospectiva destacan tres puntos. Primero, pese a la construcción del Cold Springs Harbor Laboratory, pese a los esfuerzos de las universidades y los alegatos de los abogados, la eugenesia carecía de fundamento científico. De hecho, en la época nadie sabía qué era realmente un gen. El movimiento pudo desarrollarse porque utilizaba términos vagos que jamás se definieron con rigor. La «debilidad mental» podía significar cualquier cosa, desde pobreza y analfabetismo hasta epilepsia. Análogamente, no existían definiciones claras de «degenerado» o «incapacitado».
En segundo lugar, el movimiento eugenésico fue en realidad un programa social disfrazado de programa científico. Lo impulsaban el racismo, la preocupación por la inmigración y el hecho de que gente indeseable se trasladase al barrio o al país de uno.
Una vez más, una terminología vaga contribuyó a ocultar lo que ocurría realmente.
En tercer lugar, y lo más lamentable, las instituciones científicas de Estados Unidos y Alemania no organizaron ninguna protesta continuada. Todo lo contrario. En Alemania, los científicos se apresuraron a incorporarse al programa. Los investigadores alemanes modernos han vuelto a revisar los documentos nazis de la década de los treinta. Esperaban encontrar instrucciones indicando a los científicos qué debían investigar. Pero eso no fue necesario. En palabras de Ute Deichman, «los científicos, incluidos aquellos que no pertenecían al partido [nazi], procuraron obtener financiación para su trabajo mediante la modificación de su comportamiento y la cooperación directa con el Estado». Deichman hace alusión al «papel activo de los científicos respecto a la política racial nazi... donde [la investigación] tuvo el objetivo de confirmar la doctrina racial… no puede documentarse ninguna presión externa». Los científicos alemanes adaptaron sus intereses como investigadores a las nuevas políticas. Y los pocos que no se adaptaron desaparecieron.
Bibliografia:
Michael Crichton,estado de miedo
Eugenesia:una mirada retrospectiva para comprender el presente
jueves, 14 de febrero de 2008
Por qué es peligrosa la politización de la ciencia I
Imaginemos que aparece una nueva teoría científica que nos advierte de una crisis inminente y señala una posible salida.
La teoría atrae de inmediato el apoyo de los principales científicos, políticos y celebridades del mundo. Financian la investigación destacados filántropos y la llevan a cabo prestigiosas universidades. Se informa de la crisis con frecuencia en los medios de comunicación. Los conocimientos científicos pertinentes se enseñan en las aulas de institutos y universidades.
No me refiero al calentamiento del planeta. Hablo de otra teoría, que cobró prominencia hace un siglo.
Entre quienes la apoyaron se incluían Theodore Roosevelt, Woodrow Wilson y Winston Churchill. Fue aprobada por los jueces del Tribunal Supremo Oliver Wendell Holmes y Louis Brandeis, que se pronunciaron a favor. Entre los famosos personajes que la respaldaron estaban Alexander Graham Bell, inventor del teléfono; la activista Margaret Sanger; el botánico Luther Burbank; Leland Stanford, fundador de la Universidad de Stanford; el novelista H. G. Wells; el dramaturgo George Bernard Shaw, y muchos más. Dieron su apoyo numerosos premios Nobel. Contribuyeron a financiarla las fundaciones Carnegie y Rockefeller. El Cold Springs Harbor Institute se construyó para llevar a cabo la investigación, pero también se realizaron aportaciones importantes en Harvard, Yale, Princeton, Stanford y Johns Hopkins. Se aprobaron leyes para afrontar la crisis en muchos estados desde Nueva York hasta California.
Estos esfuerzos recibieron el apoyo de la Academia Nacional de las Ciencias, la Asociación Médica Americana y el Consejo Nacional de Investigación. Se dijo que si Jesús hubiese vivido, habría respaldado este esfuerzo. En total, la investigación, la legislación y el encauzamiento de la opinión pública en torno a la teoría se prolongaron durante casi medio siglo. Quienes se opusieron fueron obligados a callar y tachados de reaccionarios, ciegos a la realidad o simplemente ignorantes. Pero en retrospectiva lo sorprendente es que plantease objeciones tan poca gente.
Hoy día sabemos que esta famosa teoría que tanto apoyo recibió era de hecho pseudociencia. La crisis que postulaba no existía. Y las medidas tomadas en nombre de esa teoría eran incorrectas desde un punto de vista moral y penal. En última instancia provocaron la muerte de millones de personas.
La teoría era la eugenesia, y su historia es tan espantosa -y para quienes se vieron envueltos en ella, tan vergonzosa- que en la actualidad apenas se habla. Pero debería ser conocida por todos los ciudadanos para que sus errores no se repitan.
La teoría de la eugenesia postulaba una crisis de la dotación genética que conducía al deterioro de la especie humana. Los mejores seres humanos no se reproducían con la misma rapidez que los inferiores: los extranjeros, los inmigrantes, los judíos, los degenerados, los incapacitados y los «débiles mentales». Francis Galton, un respetado científico británico, fue el primero que especuló en este terreno, pero sus ideas se llevaron mucho más lejos de lo que él preveía. Las adoptaron los norteamericanos con formación científica, así como aquellos sin el menor interés en las ciencias pero preocupados por la inmigración de razas inferiores a principios del siglo xx: «peligrosas plagas humanas» que representaban «la creciente marea de imbéciles» y que contaminaban lo mejor de la especie humana.
La teoría atrae de inmediato el apoyo de los principales científicos, políticos y celebridades del mundo. Financian la investigación destacados filántropos y la llevan a cabo prestigiosas universidades. Se informa de la crisis con frecuencia en los medios de comunicación. Los conocimientos científicos pertinentes se enseñan en las aulas de institutos y universidades.
No me refiero al calentamiento del planeta. Hablo de otra teoría, que cobró prominencia hace un siglo.
Entre quienes la apoyaron se incluían Theodore Roosevelt, Woodrow Wilson y Winston Churchill. Fue aprobada por los jueces del Tribunal Supremo Oliver Wendell Holmes y Louis Brandeis, que se pronunciaron a favor. Entre los famosos personajes que la respaldaron estaban Alexander Graham Bell, inventor del teléfono; la activista Margaret Sanger; el botánico Luther Burbank; Leland Stanford, fundador de la Universidad de Stanford; el novelista H. G. Wells; el dramaturgo George Bernard Shaw, y muchos más. Dieron su apoyo numerosos premios Nobel. Contribuyeron a financiarla las fundaciones Carnegie y Rockefeller. El Cold Springs Harbor Institute se construyó para llevar a cabo la investigación, pero también se realizaron aportaciones importantes en Harvard, Yale, Princeton, Stanford y Johns Hopkins. Se aprobaron leyes para afrontar la crisis en muchos estados desde Nueva York hasta California.
Estos esfuerzos recibieron el apoyo de la Academia Nacional de las Ciencias, la Asociación Médica Americana y el Consejo Nacional de Investigación. Se dijo que si Jesús hubiese vivido, habría respaldado este esfuerzo. En total, la investigación, la legislación y el encauzamiento de la opinión pública en torno a la teoría se prolongaron durante casi medio siglo. Quienes se opusieron fueron obligados a callar y tachados de reaccionarios, ciegos a la realidad o simplemente ignorantes. Pero en retrospectiva lo sorprendente es que plantease objeciones tan poca gente.
Hoy día sabemos que esta famosa teoría que tanto apoyo recibió era de hecho pseudociencia. La crisis que postulaba no existía. Y las medidas tomadas en nombre de esa teoría eran incorrectas desde un punto de vista moral y penal. En última instancia provocaron la muerte de millones de personas.
La teoría era la eugenesia, y su historia es tan espantosa -y para quienes se vieron envueltos en ella, tan vergonzosa- que en la actualidad apenas se habla. Pero debería ser conocida por todos los ciudadanos para que sus errores no se repitan.
La teoría de la eugenesia postulaba una crisis de la dotación genética que conducía al deterioro de la especie humana. Los mejores seres humanos no se reproducían con la misma rapidez que los inferiores: los extranjeros, los inmigrantes, los judíos, los degenerados, los incapacitados y los «débiles mentales». Francis Galton, un respetado científico británico, fue el primero que especuló en este terreno, pero sus ideas se llevaron mucho más lejos de lo que él preveía. Las adoptaron los norteamericanos con formación científica, así como aquellos sin el menor interés en las ciencias pero preocupados por la inmigración de razas inferiores a principios del siglo xx: «peligrosas plagas humanas» que representaban «la creciente marea de imbéciles» y que contaminaban lo mejor de la especie humana.
Cambio climático

Comenzare diciendo que asombrosamente es muy poco lo que sabemos sobre cualquiera de los aspectos del medio ambiente, desde su historia pasada hasta su estado presente, o como conservarlo y protegerlo. En todos los debates, las distintas partes exageran el alcance de los conocimientos existentes y su grado de certidumbre y creo que nos están vendiendo una gran mentira sobre el cambio climático, mi opinión personal es que debemos entre todos conservar lo que nos ha sido prestado para el tiempo que dure nuestro paso por este mundo y tratar de entregárselo a nuestros hijos en mejores condiciones que nosotros lo recibimos, pero de ahí al gran negocio que hay montado con el tema media un abismo, lo cierto es que hasta ahora ha existido una legislación muy permisiva con las industrias contaminantes y aun hoy si pagas puedes contaminar, me remito a las cuotas que cada país puede emitir y lo que habrá de pagar por sobrepasarlas ¿Por qué no se invierte en buscar energías alternativas mas limpias? en mi opinión simple y llanamente por que no interesa. Daré un ejemplo, quizás simple pero ilustrativo, existen los coches híbridos(menos contaminantes) desde hace 10 años y ahora en este país se empiezan tímidamente a anunciar, si la reglamentación vial dice que hay unas velocidades máximas ¿Por qué se siguen ofreciendo vehículos de gran potencia y contaminantes?¿por que estos vehículos no tienen ayudas? por que el dinero que mueve esta industria es altísimo y ¿quién se atrevería a meterse con ellos?¿los políticos? solo quienes no tienen posibilidades de llegar al poder y de esa forma se perpetúan en el sillón,¿los ecologistas? las organizaciones ecologistas tienen ya cuarenta o cincuenta años, cuentan con grandes edificios, grandes obligaciones, grandes plantillas. Es posible que mantengan sus sueños de juventud, pero la verdad es que ahora forman parte del orden establecido. Y el orden establecido siempre actúa para mantener el actual estado.
La actual preocupación casi histérica por la seguridad es en el mejor de los casos un derroche de recursos y un obstáculo para el espíritu humano, y en el peor de los casos una invitación al totalitarismo, se necesita con urgencia educación publica.Hay la conclusión de que la mayoría de “principios” ecologistas (tales como el desarrollo sostenible o el principio de precaución) tienen el efecto de preservar los privilegios económicos de Occidente y constituyen, por tanto, el imperialismo moderno respecto al mundo en vías de desarrollo. Son una manera sutil de decir:”Nos salimos con la nuestra y ahora no queremos que vosotros os salgáis con la vuestra, porque provocáis demasiada contaminación”
La actual preocupación casi histérica por la seguridad es en el mejor de los casos un derroche de recursos y un obstáculo para el espíritu humano, y en el peor de los casos una invitación al totalitarismo, se necesita con urgencia educación publica.Hay la conclusión de que la mayoría de “principios” ecologistas (tales como el desarrollo sostenible o el principio de precaución) tienen el efecto de preservar los privilegios económicos de Occidente y constituyen, por tanto, el imperialismo moderno respecto al mundo en vías de desarrollo. Son una manera sutil de decir:”Nos salimos con la nuestra y ahora no queremos que vosotros os salgáis con la vuestra, porque provocáis demasiada contaminación”
domingo, 10 de febrero de 2008
Resumenes sobre conversaciones de Yoga de TKV Desikachar 15
Pregunta: ¿Se puede decir que considerar las posibles diferentes soluciones, mejora nuestra manera de actuar?
Respuesta: Naturalmente. Y se utiliza no importa qué método para llegar a ello, incluyendo dhyana, y pratipaksa.
Pregunta: ¿Cómo podemos saber cuándo la acción es resultado de purusa o de avidya?
Respuesta: Cuando tenemos necesidad de actuar precipitadamente, cuando nos preguntamos si debemos hacer esto o aquello, nuestras acciones son resultado de avidya. Cuando sentimos urgencia por actuar, esto es también avidya. La visión de purusa está acompañada de quietud y comprensión consciente. Cuando hemos comprendido claramente algo, es inconfundible, uno no se siente «forzado» a actuar de prisa, ni a actuar siquiera absolutamente.
En el contexto de lo que hemos hablado, quisiera introducir el concepto llamado duhkha. Duhkha es un estorbo de la mente. Aunque a veces la palabra dolor, pobreza y aflicción se usan para definir Duhkha, está mejor identificada como un sentimiento de limitación. De alguna manera algo nos estorba profundamente y nos encontramos limitados. Esta limitación es duhkha. Cuando tenemos la sensación de mucho espacio, un sentimiento de confort y abertura, esto es lo opuesto: Sukha. En la vida de cada uno hay momentos en que existe duhkha. Este concepto no sólo es importante en yoga, sino también en otros elevados sistemas filosóficos de la India. Todos buscamos eliminar a duhkha. Esto es lo que Buddha enseñaba. Esto es lo que cita el Vedanta. Esto es lo que el yoga intenta hacer. Duhkha es el estado de la mente en el que nos sentimos limitados para actuar y ver. Aunque no podemos expresar nuestras emociones con lágrimas, sentimos profundo malestar. ¿Cuál es la relación entre duhkha y avidya? Cualquier acción resultante de avidya nos conduce siempre a una u otra forma de duhkha. Muy a menudo no podemos ver nuestro avidya expresado como «ego», deseo, tedio, miedo, pero conocemos su influencia por la presencia de duhkha. Duhkha puede expresarse de formas diferentes. No sabemos nunca como puede expresarse. A veces nos sentimos cerrados, quizá mentalmente. No importa qué forma tome, duhkha está presente en uno u otro momento cuando las acciones son resultado de avidya. Una acción hecha con claridad de purusa no puede tener duhkha. Hay acciones que de algún modo nunca tienen consecuencias negativas, y hay otras que creemos fueron buenas, pero fueron lamentables.
Respuesta: Naturalmente. Y se utiliza no importa qué método para llegar a ello, incluyendo dhyana, y pratipaksa.
Pregunta: ¿Cómo podemos saber cuándo la acción es resultado de purusa o de avidya?
Respuesta: Cuando tenemos necesidad de actuar precipitadamente, cuando nos preguntamos si debemos hacer esto o aquello, nuestras acciones son resultado de avidya. Cuando sentimos urgencia por actuar, esto es también avidya. La visión de purusa está acompañada de quietud y comprensión consciente. Cuando hemos comprendido claramente algo, es inconfundible, uno no se siente «forzado» a actuar de prisa, ni a actuar siquiera absolutamente.
En el contexto de lo que hemos hablado, quisiera introducir el concepto llamado duhkha. Duhkha es un estorbo de la mente. Aunque a veces la palabra dolor, pobreza y aflicción se usan para definir Duhkha, está mejor identificada como un sentimiento de limitación. De alguna manera algo nos estorba profundamente y nos encontramos limitados. Esta limitación es duhkha. Cuando tenemos la sensación de mucho espacio, un sentimiento de confort y abertura, esto es lo opuesto: Sukha. En la vida de cada uno hay momentos en que existe duhkha. Este concepto no sólo es importante en yoga, sino también en otros elevados sistemas filosóficos de la India. Todos buscamos eliminar a duhkha. Esto es lo que Buddha enseñaba. Esto es lo que cita el Vedanta. Esto es lo que el yoga intenta hacer. Duhkha es el estado de la mente en el que nos sentimos limitados para actuar y ver. Aunque no podemos expresar nuestras emociones con lágrimas, sentimos profundo malestar. ¿Cuál es la relación entre duhkha y avidya? Cualquier acción resultante de avidya nos conduce siempre a una u otra forma de duhkha. Muy a menudo no podemos ver nuestro avidya expresado como «ego», deseo, tedio, miedo, pero conocemos su influencia por la presencia de duhkha. Duhkha puede expresarse de formas diferentes. No sabemos nunca como puede expresarse. A veces nos sentimos cerrados, quizá mentalmente. No importa qué forma tome, duhkha está presente en uno u otro momento cuando las acciones son resultado de avidya. Una acción hecha con claridad de purusa no puede tener duhkha. Hay acciones que de algún modo nunca tienen consecuencias negativas, y hay otras que creemos fueron buenas, pero fueron lamentables.
viernes, 8 de febrero de 2008
Resumenes sobre conversaciones de Yoga de TKV Desikachar 14
Pregunta: Dhyana, la reflexión, nos conduce a la independencia.
Esta reflexión, ¿es una especie de esfuerzo imaginativo para entender las consecuencias posibles de un acto proyectado y su contrario? El resultado de mi imaginativo esfuerzo, ¿no puede venir de lo que he acumulado de otros, observando sus acciones y las subsiguientes repercusiones? En este sentido, ¿esto no contradice la idea de independencia? ¿Por qué no empezar y ver qué pasa?
Esta reflexión, ¿es una especie de esfuerzo imaginativo para entender las consecuencias posibles de un acto proyectado y su contrario? El resultado de mi imaginativo esfuerzo, ¿no puede venir de lo que he acumulado de otros, observando sus acciones y las subsiguientes repercusiones? En este sentido, ¿esto no contradice la idea de independencia? ¿Por qué no empezar y ver qué pasa?
Respuesta: Cuando estamos en el punto de actuar y tenemos tiempo para reflexionar, ¿quién está haciendo esta reflexión sino nosotros mismos? Esta reflexión está basada sobre la memoria. ¿Qué es esta memoria? Lo que hemos visto, oído y experimentado en algún sentido. Pero recordad, nuestra memoria no es exactamente lo que hemos experimentado, sino cómo lo hemos interpretado. Está también una parte de nosotros en este proceso. Lo que es muy importante en este concepto de dhyiina, es que antes de actuar reflexionemos para ver con un poco más de perspectiva. Es gracias a esta perspectiva que podemos mejorar la calidad de nuestra acción, fuera de la proyección imaginaria de una solución. Podemos utilizar otra técnica: pratipaksa con el fin de ver claramente las cosas. Pratipaksa es cambiar la situación y comprometerse en algo completamente diferente. Por ejemplo: Tuve que hacer una gran decisión viniendo a Hamilton, New York. Considerando mi trabajo, mis amigos, mis estudios, parecía temerario dejar Madrás para trabajar en Hamilton. Por otra parte, me parecía tan importante dar este curso que casi había tomado la decisión de venir. ¿Era una buena decisión? Después de mucho pensar, es mejor no comparar Hamilton con Madrás. Fuí a un concierto seguidamente. Dejé de lado el conflicto, y pude en este ambiente, tomar la decisión de ir a Hamilton. ¿Cómo se desarrolla este proceso?
Aun cuando vaya al concierto, a pasear o a otra cosa, el subconsciente está trabajando sin que tenga conciencia de ello y sin presiones exteriores. Gracias al concierto me distancié. Gané tiempo. Gracias al tiempo pude revisar mi decisión tantas veces como fue necesario, mientras mi espíritu continuaba funcionando a un nivel subconsciente. Quizá esto pueda ayudarme a tomar una decisión mejor. Este tiempo ganado que conseguimos en dhyana es extremadamente importante, en la medida en que nos permite reflexionar y mejorar la calidad de nuestras acciones
Esta reflexión, ¿es una especie de esfuerzo imaginativo para entender las consecuencias posibles de un acto proyectado y su contrario? El resultado de mi imaginativo esfuerzo, ¿no puede venir de lo que he acumulado de otros, observando sus acciones y las subsiguientes repercusiones? En este sentido, ¿esto no contradice la idea de independencia? ¿Por qué no empezar y ver qué pasa?
Esta reflexión, ¿es una especie de esfuerzo imaginativo para entender las consecuencias posibles de un acto proyectado y su contrario? El resultado de mi imaginativo esfuerzo, ¿no puede venir de lo que he acumulado de otros, observando sus acciones y las subsiguientes repercusiones? En este sentido, ¿esto no contradice la idea de independencia? ¿Por qué no empezar y ver qué pasa?
Respuesta: Cuando estamos en el punto de actuar y tenemos tiempo para reflexionar, ¿quién está haciendo esta reflexión sino nosotros mismos? Esta reflexión está basada sobre la memoria. ¿Qué es esta memoria? Lo que hemos visto, oído y experimentado en algún sentido. Pero recordad, nuestra memoria no es exactamente lo que hemos experimentado, sino cómo lo hemos interpretado. Está también una parte de nosotros en este proceso. Lo que es muy importante en este concepto de dhyiina, es que antes de actuar reflexionemos para ver con un poco más de perspectiva. Es gracias a esta perspectiva que podemos mejorar la calidad de nuestra acción, fuera de la proyección imaginaria de una solución. Podemos utilizar otra técnica: pratipaksa con el fin de ver claramente las cosas. Pratipaksa es cambiar la situación y comprometerse en algo completamente diferente. Por ejemplo: Tuve que hacer una gran decisión viniendo a Hamilton, New York. Considerando mi trabajo, mis amigos, mis estudios, parecía temerario dejar Madrás para trabajar en Hamilton. Por otra parte, me parecía tan importante dar este curso que casi había tomado la decisión de venir. ¿Era una buena decisión? Después de mucho pensar, es mejor no comparar Hamilton con Madrás. Fuí a un concierto seguidamente. Dejé de lado el conflicto, y pude en este ambiente, tomar la decisión de ir a Hamilton. ¿Cómo se desarrolla este proceso?
Aun cuando vaya al concierto, a pasear o a otra cosa, el subconsciente está trabajando sin que tenga conciencia de ello y sin presiones exteriores. Gracias al concierto me distancié. Gané tiempo. Gracias al tiempo pude revisar mi decisión tantas veces como fue necesario, mientras mi espíritu continuaba funcionando a un nivel subconsciente. Quizá esto pueda ayudarme a tomar una decisión mejor. Este tiempo ganado que conseguimos en dhyana es extremadamente importante, en la medida en que nos permite reflexionar y mejorar la calidad de nuestras acciones
Resumenes sobre conversaciones de Yoga de TKV Desikachar 13
Avidya tiene relación con la acción. No se puede estar inactivo en la vida, sea cual sea la calidad de la acción. Aun no actuando, produce consecuencias. Esto es muy importante, ya que depende del poder o potencia de avidya para que nuestras acciones tengan efectos positivos o negativos. Por el resultado de ellas, vemos si han sido oportunas o no. Hay dos clases de acción: una es para reducir avidya ayuda a esta comprensión cuyo origen se encuentra en purusa, y que es verdadero entendimiento. El otro aumenta avidya. Podemos lo mismo aumentar avidya alimentándola, o podemos reducirla por inanición. Nuestras acciones pueden servir para animar o desanimar avidya. Todo lo que hacemos en yoga tanto si es asana, pranayama, dhyaina, asegurar la observación o preguntar, apuntan a reducir avidya.
Cualquier acción efectuada puede mostramos el resultado inmediatamente o después de un tiempo. Una acción también puede tener un resultado inmediato favorable o desfavorable. Puede también dejar un «residuo» que puede afectar a acciones posteriores. Es pues, un proceso continuo; una acción influye en otra ad infinitum. Por esto debemos tener cuidado durante el mismo proceso de acción. Una manera con la que podemos prever acciones negativas, acciones que podemos lamentar, se llama dhyiina. En este contexto la palabra dhyana significa «reflexión». Por ejemplo: cuando nos preguntamos sobre una línea de conducta a seguir, la reflexión consiste en imaginar una línea de conducta diferente y opuesta. Podemos luego comprobar qué consecuencias se siguen de esta línea de conducta diferente. Si -es una acción consistente en la práctica de asana o estudio de sí mismo o una decisión fundamental que hay que tomar. Aun cuando estemos muy seguros de nuestra acción planeada, es en este momento cuando debemos reflexionar. Debemos imaginar una manera de actuar completamente opuesta, así como sus ramificaciones. Luego retroceder hacia el plan original para ver hasta qué punto estamos en lo cierto. Este dhyana es un tipo de meditación quieta, a través de la cual podemos evitar ciertas acciones lamentables. Ello, nos da la ocasión de examinar nuestras acciones desde una cierta distancia.
Esto refuerza otro aspecto importante en yoga: Independencia. yoga nos hace svatantra. Sva significa «sí mismo». Tantra significa «técnica». Utilizamos nuestros propios sistemas, nuestros propios métodos. Nos gusta ser independientes, pero muchos de nosotros dependemos de otros: Psicólogos, gurús, maestros, drogas, etc. Aunque una consulta o consejo es útil antes de elegir una dirección, no hay duda de que finalmente somos el mejor juez de nuestras propias acciones. Nadie está más interesado en mi, que yo mismo. Este es el concepto dhyana: Examinar el punto de vista opuesto como medio de evitar acciones lamentables.
Cualquier acción efectuada puede mostramos el resultado inmediatamente o después de un tiempo. Una acción también puede tener un resultado inmediato favorable o desfavorable. Puede también dejar un «residuo» que puede afectar a acciones posteriores. Es pues, un proceso continuo; una acción influye en otra ad infinitum. Por esto debemos tener cuidado durante el mismo proceso de acción. Una manera con la que podemos prever acciones negativas, acciones que podemos lamentar, se llama dhyiina. En este contexto la palabra dhyana significa «reflexión». Por ejemplo: cuando nos preguntamos sobre una línea de conducta a seguir, la reflexión consiste en imaginar una línea de conducta diferente y opuesta. Podemos luego comprobar qué consecuencias se siguen de esta línea de conducta diferente. Si -es una acción consistente en la práctica de asana o estudio de sí mismo o una decisión fundamental que hay que tomar. Aun cuando estemos muy seguros de nuestra acción planeada, es en este momento cuando debemos reflexionar. Debemos imaginar una manera de actuar completamente opuesta, así como sus ramificaciones. Luego retroceder hacia el plan original para ver hasta qué punto estamos en lo cierto. Este dhyana es un tipo de meditación quieta, a través de la cual podemos evitar ciertas acciones lamentables. Ello, nos da la ocasión de examinar nuestras acciones desde una cierta distancia.
Esto refuerza otro aspecto importante en yoga: Independencia. yoga nos hace svatantra. Sva significa «sí mismo». Tantra significa «técnica». Utilizamos nuestros propios sistemas, nuestros propios métodos. Nos gusta ser independientes, pero muchos de nosotros dependemos de otros: Psicólogos, gurús, maestros, drogas, etc. Aunque una consulta o consejo es útil antes de elegir una dirección, no hay duda de que finalmente somos el mejor juez de nuestras propias acciones. Nadie está más interesado en mi, que yo mismo. Este es el concepto dhyana: Examinar el punto de vista opuesto como medio de evitar acciones lamentables.
jueves, 7 de febrero de 2008
Reflexiones en un dia gris
A veces tenemos la sensación que la situación nos aplasta,ayer fue un dia de esos,tenia visita con el cardiologo de la seguridad social por problemas que aparecieron ultimamente,no se si fue buena idea el ir por que aparte de una asistencia penosa,impersonal e indiferente sali con sensacion de frustacion,no esperaba ni deseo que me hagan mimitos pero si ser tratado como una persona,durante 14 años trabaje en una clinica y conozco bien como se preocupan cuando es un conocido,no digamos un familiar,por eso mi queja,por la indiferencia en el trato de la masa,una cosa es cierta y es que la calidad asistencial en este pais ha caido en picado,prima la burocracia,la relacion medico-paciente es nula y no todo es culpa de la masificacion.Estamos en un sistema obligatorio donde somos atendidos por funcionarios de por vida,que cobraran igual hagan lo que hagan,donde te citan a una hora y puedes entrar una hora y media despues pero no pasa nada,tu tiempo no importa;por suerte hay dentro de ese colectivo un numero importante de personas que aun sienten la medicina,la viven y la practican,son ellos quienes aun te hacen tener esperanzas de que cambie la situacion,por desgracia a la administraccion que es quien deberia velar por el buen funcionamiento le preocupa mas los numeros y salir en las fotos,sobre todo si como ahora estamos en campaña,para ellos todo va bien pero para el resto cada dia funciona peor y no saben o no quieren darse cuenta,cambiando de tema aunque esta relacionado,ultimamente todo son grandes obras y derroche de millones(que ni pagan ellos ni nadie les controla),vivo en un pueblo pequeño de unos 6000 habitantes,bonito,tranquilo y relativamente bien cuidado pero ahora alguna lumbrera decidio que habia que cambiarloy se le ocurre que unos 3 km de la principal arteria de comunicacion del pueblo lo va a reconvertir practicamente en zona peatonal con un solo carril de circulacion de vehiculos en un sentido,por esta calle pasa la unica linea de autobuses que nos comunica con las poblaciones vecinas y esta situada la estacion de trenes ¿por donde pasara el autobus si no hay calles alternativas?no esta planificado,¿por donde pasara el trafico de subida?no esta planificado;eso si se preveen aceras de 6 metros de anchas y grandes plazas,lo cual me parece idoneo si hay alternativas a lo que pregunto,ni paseando todo el pueblo a la vez seriamos capaces de llenarlas medianamente,pero hay escasez de residencias de ancianos,escuelas,la biblioteca esta infrautilizada por estar a unos 5 km del centro del pueblo y encima de una colina,el dispensario municipal es penoso,¿por que no se invierte y se adecua todo esto antes de iniciar obras faraonicas que son muy bonitas pero inutiles cuando falla lo demas?ademas todo esto necesitara un servicio de mantenimiento ¿esta previsto?tengo mis dudas por el abandono de otras zonas,¿como se financiara?muy simple aumentando los impuestos y endeudando al pueblo que ya soporta unos impuestos muy altos para el tipo de municipio que es.¿Quien controla todo esto?si despues de cuatro años no sale elegido el mismo se lo encontrara quien entre y como debera hacer cosas para demostrar que esta seguiremos en una espiral de endeudamiento increible,pero nadie le pedira cuentas y asi hasta yo soy capaz de derrochar.La sanidad necesita dinero,la educacion necesita dinero y muchas cosas mas,pero no hay por que el lucimiento del politico de turno esta por encima y asi nos va.Todo esto a veces se acumula y te hace ver el dia mas que gris aunque haya un sol radiante y por otro lado te hace sentir mal por que te preguntas ¿soy el unico que se da cuenta?por suerte el cerebro humano tiene la capacidad de hacernos olvidar o reducir la intensidad de aquello que nos perjudica y al dia siguiente volvemos a empezar,pero el problema sigue estando ahi y el riesgo que hay es caer en la apatia y que todo te da igual por que piensas ¿donde esta la combatividad que habia hace unos 20 años en estos temas?muy sencillo en que hoy la mayoria estan hipotecados y quien se mueva no sale en la foto,por que en este pais siempre vamos con retraso y no somos capaces de aprender,esta situacion se produjo hace bastantes años en Gran Bretaña en la epoca de la Thacher,el pueblo se endeudo con hipotecas por que se potencio que cada uno deberia tener su vivienda en propiedad y cuando los tuvieron cogidos aplico su famosa mano de hierro y se acabaron las revindicaciones sindicales y todos a seguir al pastor,aqui pasa lo mismo años despues y ahora pagamos por ello;en fin como he dicho antes el cerebro humano es inteligente y hace que las cosas se vayan diluyendo y consigamos ver el sol que brilla.
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